
Anoche pasaron la película "Love Actually" en televisión. Es la segunda vez que la veo. Con el paso del tiempo y la vivencia propia del amor pensaba que las películas de este tipo no tendrían ya nada que aportarme y, sin embargo, me descubrí totalmente enganchado a esa compleja red de relaciones y sentimientos que en todos casos son, de hecho, amor.
Me llaman mucho la atención, al margen de la imagen desconcertante de un Hugh Grant como Primer Ministro, dos historias. La primera es la del padrastro viudo que "hereda" al hijo pequeño de su fallecida esposa. Esta historia me llama la atención por razones obvias, el vínculo entre esas dos personas no es de sangre, sino es de amor de hecho. Los dos sufren una pérdida (que resulta ser mayor para el padrastro) y se apoyan mutuamente para superarla. Esta relación más de amigos queda patente cuando el papá conoce por casualidad a Claudia Schiffer (que no hace de sí misma sino de mamá maciza de otro niño) y le gasta una broma como queriendo que se lien (como de hecho ocurre).
La otra historia que me encanta es la del escritor inglés y su asistenta portuguesa en una pequeña villa del sur de Francia. Al margen de todos los clichés británicos en estas escenas (que son muchos y muuuuuy ofensivos por momentos) la historia de amor entre estos dos personajes es muy bonita, es una relación de amor que nace desde la total incomprensión lingüística y casi desde la ignorancia cultural (porque para los ingleses todo lo que sea salir de su isla es irse a Marte y porque los ingleses retratan en esta película a los portugueses como si fueran una panda de paletos ignorantes). De todos modos nuestro amigo inglés (sólo conocemos su punto de vista) sobrepasa todas las barreras (ella también pero eso no lo vemos ... ¿no interesa porque es portuguesa? ¿Por qué es mujer? ...)
Ehhh muchas veces cuando te pones a escribir algo, sobretodo opiniones te das cuenta de que lo que pensabas que pensabas no es exactamente tan bonito. Escribiendo esto me he dado cuenta que la película de enoche en lugar de provocarme amor ... de hecho ... me provoca un poco de repulsión. No quiero pensar más en ello ... está comenzando a entrarme una sensación de ser el Grinch (se me olvidaba, todo esto del "amor de hecho" ocurre en navidades), un insensible y un poco anti-británico y no quiero seguir por ese camino.
En fin, lectores, whoever you are ... ya sabéis sea de hecho o de derecho siempre siempre Amor (y no es la de Gran Hermano).